La frontera entre Grecia y Bulgaria y los restos del Telón de Acero

Hoy estoy en plan historiador o y hoy tengo ganas de escribir una pequeña historia para quien le interese.

Los que hemos nacido entre 1975 y 1979 pasamos nuestra infancia durante la Guerra Fría y, aunque éramos pequeños, conocíamos por la televisión (y especialmente por los noticiaros) la posibilidad de un holocausto nuclear provocado por un enfrentamiento militar entre la OTAN y la Unión Soviética.

A la gente nacida después de 1991 esto le sonará a chino, pero todos los que crecimos en los 80, en la época de los primeros ordenadores domésticos y las primeras videoconsolas, conocimos una Guerra Fría y una Europa dividida en dos bloques separados por el llamado “Telón de Acero”.

En realidad, la expresión “Telón de Acero” era una mala traducción de la expresión Iron Curtain (“Cortina de Hierro”). Era una cortina, no un telón. Y era de hierro, no de acero. Pero bueno, eso es sólo una curiosidad histórica.

Este verano, aprovechando que estaba de vacaciones en Grecia, aproveché para visitar la inexpugnable frontera greco-búlgara y los restos del Telón de Acero en Grecia.

Sí, los restos del Telón de Acero en Grecia. Nadie lo sabe, pero el telón de acero también pasaba por Grecia. Concretamente por la frontera que separa Grecia y Bulgaria.

Telón de acero en la frontera greco-búlgara

Efectivamente, la Guerra Fría y el Telón de Acero separaron dos países vecinos, Grecia y Bulgaria, desde 1954 hasta 1991. Grecia, miembro de la OTAN desde 1954, quedó dentro del bloque occidental democrático y capitalista, mientras que Bulgaria, miembro del Pacto de Varsovia, quedó dentro del Bloque soviético, comunista.

Dado que Grecia era el único país del Este de Europa que pertenecía a la OTAN y no al Bloque Soviético, los soviéticos lo veían como que un trozo de “su territorio” en Europa oriental que no les pertenecía a ellos. Lógicamente, a los rusos no les gustaba nada la idea de que la OTAN pudiera lanzar un ataque terrestre desde sus bases en Grecia contra los países vecinos de Grecia que eran satélites de la URSS: Yugoslavia, Albania y, especialmente, Bulgaria.

Esto hizo que durante toda la Guerra Fría, la posibilidad de una invasión por parte de los países del Pacto de Varsovia contra Grecia fuera muy real. Y un ataque así, si se tuviera que dar, se daría con toda probabilidad desde Bulgaria.

Telón de acero en la frontera greco-búlgara

Para protegerse de esta posible invasión, Grecia creó en los años 50 (aunque en realidad ya existía desde 1936, obra del general Metaxas) una zona de exclusión militar de unos 20 km de ancho a lo largo de toda la frontera de Grecia con Albania, Yugoslavia y Bulgaria, los países del Bloque Soviético con los que Grecia tenía frontera terrestre.

El tramo que más se reforzó fue el tramo fronterizo con Bulgaria. De hecho, esta zona se convertió en una área ultra-militarizada, preparada para resistir una invasión soviética contra el único país que, aunque estaba en Europa oriental, era miembro de la OTAN y de la Unión Europea desde 1981.

Los que conocieron bien esta zona ultra-militarizada fueron las generaciones de griegos que, durante casi 50 años, pasaron los 18 o 24 meses del servicio militar obligatorio haciendo la mili en esta zona especial, hasta que en 1991 el bloque comunista cayó y la amenaza de una invasión soviética se disolvió.

Tras la caída del Bloque Soviético en 1991, todas las infraestructuras militares griegas a esta zona de exclusión militar fueron abandonadas progresivamente, puesto que ya no tenían sentido.

De eso hace unos 20 años, pero todavía hoy quedan muchos recuerdos de cuando por aquí pasaba un Telón de Acero que separaba dos bloques completamente antagónicos.

Telón de acero en la frontera greco-búlgara

También son recuerdos de que los habitantes de estos territorios sufrieron de primera mano la Guerra Fría, sin comerlo sin beberlo. De hecho, en esta zona los habitantes que quedaron dentro de la zona de exclusión militar durante 50 años no tuvieron derecho a la compra de vehículos, ni a sacarse el carnet de conducir. Tampoco podían salir de la zona si no era con permisos especiales. Además, tampoco podían tener propiedades de más de 60 m2, ya que todos los terrenos de estos valles pertenecían al Ejército griego.

Todavía hoy, los letreros que anuncian “Hellenic Army – Military Controlled Area” todavía se pueden ver cuando entras en la antigua zona de exclusión militar, aunque los letreros están oxidados por el paso del tiempo.

Explorando esta zona, vi decenas de campamentos militares abandonados, almacenes de armas en desuso, señales que avisan de que entras en una zona muerta y de que no hay más gasolineras, puestos de guardias fronterizos que fueron abandonados en 1991, vagonetas de la policía búlgara de fronteras con diarios de los años 80, camiones del ejército griego con provisiones de combustible, letreros recordando la prohibición de hacer fotos por ser una zona militar sensible, estaciones de tren que quedaron dentro de la “zona muerta”, puentes de uso estrictamente militar que hoy no llevan a ninguna parte, etc.

Aquí os dejo unas cuantas de las fotos que hice de esta zona que recuerda que por aquí pasaba una frontera muy profunda que separaba el Oeste del Este, el capitalismo del comunismo, la OTAN del Bloque Soviético, la democracia de la dictadura. Aquí estan las fotos:

Fotos de los restos del Telón de Acero en la frontera entre Grecia y Bulgaria »

Y un link hacia la Wikipedia, de donde he sacado el mapa del Telón de Acero que encabeza este post.

http://es.wikipedia.org/wiki/Cortina_de_Hierro

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